Productores de frijol lanzan ultimátum: exigen frenar importaciones hasta vender la cosecha mexicana

El sector denuncia que la entrada de grano extranjero presiona la comercialización nacional. Hace dos años, las importaciones legales rondaron las 295 mil toneladas y advierten que también existe ingreso de contrabando.

La competencia con el frijol extranjero mantiene en alerta a los productores mexicanos, quienes demandan al Gobierno federal suspender las importaciones mientras permanezcan existencias de la cosecha nacional sin comercializar. Rubén Ibarra Alcántar, presidente del Sistema Producto Frijol de la región de los Llanos, advirtió que la llegada de mercancía de otros países perjudica directamente a quienes dependen de la venta del grano mexicano.

Como parte de sus gestiones, representantes del sector sostuvieron una reunión con la Secretaría de Economía, ante la cual plantearon que se detenga temporalmente el ingreso de producto extranjero y que únicamente se autoricen nuevas compras internacionales cuando la producción nacional ya haya sido colocada en el mercado y exista un déficit para cubrir el consumo del país.

El dirigente explicó que todavía hay agricultores con frijol almacenado, particularmente aquellos que no lograron incorporarse al programa de acopio de Alimentación para el Bienestar o que terminaron vendiendo parte de sus cosechas a intermediarios conocidos como coyotes. Aunque algunas bodegas ya quedaron vacías, otras conservan existencias debido al volumen de producción registrado durante el ciclo anterior.

En cuanto al origen de las importaciones, Ibarra Alcántar señaló que el tratado comercial entre México y Estados Unidos contempla el intercambio de esta leguminosa, pero también se recibe producto procedente de Brasil y Argentina. Consideró que esta situación debe revisarse para evitar que las compras internacionales desplacen a los agricultores mexicanos.

El representante del sector sostuvo que Estados Unidos es el principal proveedor extranjero, aunque manifestó que no existe información precisa sobre la totalidad del frijol que llega al país. Su preocupación también se relaciona con el posible contrabando, pues considera que una parte del producto ingresa sin los controles correspondientes.

Como referencia de la dimensión del problema, mencionó que hace dos años las importaciones legales alcanzaron aproximadamente 295 mil toneladas. No obstante, advirtió que el volumen real podría ser mayor si se considera el ingreso ilegal de mercancía, por lo que pidió a las autoridades desarrollar una investigación que permita conocer las cantidades y procedencias.

Mientras tanto, los productores siguen a la espera de que se definan las reglas y mecanismos para comercializar el frijol correspondiente al presente año. Ibarra Alcántar adelantó que se prevé una cosecha inferior a la del ciclo pasado, debido a las precipitaciones irregulares y a que diversas superficies agrícolas quedaron sin sembrar.

Finalmente, reiteró que la prioridad debe ser garantizar la salida de la producción mexicana antes de permitir nuevas importaciones, pues advirtió que mantener el ingreso de grano extranjero en las condiciones actuales representa un obstáculo para la economía de miles de familias dedicadas a esta actividad.

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Redacción
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