Con fotografías, veladoras y pancartas, familiares de personas desaparecidas recorrieron este domingo las calles de Durango para mantener vivos los nombres y rostros de quienes siguen ausentes, además de reclamar a las autoridades avances reales en las investigaciones y su localización.
La movilización se realizó en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conmemoración que cada 30 de agosto reúne a colectivos y familias en distintas partes del país para recordar a sus seres queridos y exigir acciones que permitan encontrarlos.
Desde las 5 de la tarde, el contingente comenzó su recorrido en el Hotel Gobernador, sobre la avenida 20 de Noviembre, y avanzó hasta el costado de la Catedral, en el Corredor Constitución. Al llegar, se llevó a cabo un pase de lista encabezado por la fundadora del colectivo Buscando Emilios.
La lluvia ligera que se presentó durante la tarde no frenó a los participantes, quienes caminaron mientras repetían consignas como “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “Hasta encontrarlos” y “Justicia”, expresiones que se han convertido en parte de las movilizaciones de madres y familias buscadoras.
Entre los asistentes hubo personas de distintas edades. Muchos acudieron vestidos de blanco y portaron playeras con los rostros de sus familiares, además de globos, lonas, pancartas y veladoras como símbolos de memoria y esperanza.
Según información del colectivo Buscando Emilios, la agrupación acompaña actualmente a familias de al menos 50 personas desaparecidas, cuyos casos se concentran principalmente fuera de Durango, especialmente en Sinaloa, además de algunos registrados en Zacatecas.
La problemática, sin embargo, no se limita a quienes forman parte de alguna organización. En la entidad también existen familias y madres buscadoras que trabajan de manera independiente, sin pertenecer formalmente a un colectivo, para tratar de localizar a sus seres queridos.
A la jornada se sumaron integrantes de Madres Buscadoras de Durango y del colectivo Sabuesas Guerreras, organización que surgió en Sinaloa y que actualmente también reúne a familias duranguenses que buscan a personas desaparecidas en ese estado.
Las actividades comenzaron incluso antes de la marcha. Durante la jornada se realizaron dos misas en memoria de las personas desaparecidas, mientras que los colectivos también han impulsado acciones para reunir recursos que permitan mantener las labores de búsqueda.
Al concluir, las familias hicieron un llamado a la sociedad para mostrar mayor empatía ante el dolor que enfrentan y pidieron a las autoridades asumir su responsabilidad, fortalecer las investigaciones y generar resultados que permitan conocer el paradero de las personas que continúan desaparecidas.






