Una familia acusó presunta negligencia médica y malos tratos en el Hospital General de Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social en Durango, luego de que un paciente con problemas renales graves permaneciera hospitalizado durante más de tres semanas sin recibir la cirugía que, aseguran, necesita de manera urgente.
De acuerdo con el testimonio de la esposa del afectado, el hombre ingresó al hospital el pasado 18 de marzo debido a complicaciones derivadas de piedras en el riñón derecho, padecimiento que, según médicos particulares consultados por la familia, podría provocar el colapso del órgano si no es atendido quirúrgicamente a tiempo.
La denunciante explicó que su esposo permaneció internado durante 22 días, primero en el área de urgencias y posteriormente en piso, donde fue tratado por otro problema de salud; sin embargo, señaló que el servicio de urología prácticamente no le brindó seguimiento médico durante su estancia.
Según relató, el paciente fue enviado en cinco ocasiones a interconsulta con el especialista en urología, identificado como el doctor Ramos, quien presuntamente acudió únicamente una vez y mostró una actitud hostil hacia la familia por insistir en solicitar atención médica.
La esposa aseguró que el médico le advirtió que sí podía operar al paciente, aunque señaló que una intervención inmediata podría poner en riesgo su vida, situación que incrementó la preocupación de la familia ante la falta de alternativas y la persistencia de los dolores.
Actualmente, el hombre fue dado de alta únicamente con tratamiento antibiótico, pese a que continúa presentando dolor intenso y episodios constantes de hipo que le dificultan respirar, cuadro que, según la denunciante, se mantiene durante todo el día.
Además, indicó que la próxima cita con el especialista fue programada hasta el 10 de octubre, hecho que consideró alarmante debido al deterioro en la salud de su esposo y a la advertencia recibida por parte de médicos particulares sobre la urgencia de intervenir el riñón afectado.
La familia también denunció desabasto de medicamentos en el hospital, ya que tuvieron que adquirir por cuenta propia la amoxicilina recetada al paciente debido a que el IMSS no contaba con el fármaco.
Ante esta situación, los familiares solicitaron atención inmediata y una cirugía urgente que permita evitar complicaciones mayores en la salud del paciente, quien continúa bajo riesgo por el problema renal que enfrenta.






