El gasto de las familias duranguenses para adquirir productos esenciales continúa en aumento. De acuerdo con el monitoreo de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO), la canasta básica acumuló un incremento de 5.15 por ciento durante 2026, al pasar de mil 97.80 pesos al cierre de diciembre de 2025 a mil 154.30 pesos al 10 de agosto.
El comportamiento de los precios también refleja un repunte reciente, pues entre el 15 de julio y el 10 de agosto el costo de los productos incluidos en la medición aumentó 17 pesos, al pasar de mil 137.30 a mil 154.30 pesos. Este ajuste representa un alza de 1.49 por ciento en menos de un mes.
Dentro de los artículos que más han incrementado su precio sobresale la cebolla blanca jumbo, cuyo kilogramo pasó de 18 a 30 pesos. El aumento equivale a 66.67 por ciento, convirtiéndose en uno de los productos con mayor variación durante el periodo analizado.
El huevo también registró una subida considerable, al pasar de 25 a 33 pesos por kilogramo, lo que representa un incremento de 32 por ciento. A este comportamiento se sumó el limón, que aumentó de 27 a 32 pesos, con una variación de 18.52 por ciento.
En el caso de la manzana roja, el precio por kilogramo pasó de 55 a 60 pesos, equivalente a un aumento de 9.09 por ciento. Estos incrementos contrastan con la reducción registrada en algunos productos incluidos en la canasta.
Entre los artículos que disminuyeron su precio destaca la papa lavada, que bajó de 49 a 38 pesos por kilogramo, es decir, una reducción de 22.45 por ciento. El tomate también presentó una variación favorable para los consumidores, al pasar de 20 a 18 pesos, con una disminución de 10 por ciento.
La evolución registrada por CANACO muestra que la canasta básica inició el año con un costo de mil 97.80 pesos y para el 15 de julio ya se ubicaba en mil 137.30 pesos. Para el 10 de agosto alcanzó los mil 154.30 pesos.
Con ello, el incremento acumulado en lo que va del año asciende a 56.50 pesos, mientras que en apenas 26 días el aumento fue de 17 pesos, una situación que mantiene presión sobre el presupuesto destinado por las familias a la compra de alimentos y productos indispensables.
Por otra parte, el empresario Reynaldo Dozal había anticipado recientemente un nuevo ajuste en el precio del huevo, al señalar que podría ubicarse entre 32 y 34 pesos, después de que se comercializara alrededor de los 28 pesos.
Según explicó, el comportamiento responde en buena medida a las condiciones que enfrentaron los productores, quienes llegaron a registrar pérdidas. Ante ello, el precio actual busca alcanzar un nivel que permita recuperar la rentabilidad de la actividad y mantener la producción.






