Con un llamado a la reflexión, la memoria y la participación ciudadana, colectivos vinculados al Diálogo Nacional por la Paz convocaron a la población duranguense a sumarse a las actividades programadas este 20 y 21 de junio, como parte de una jornada nacional orientada a fortalecer la reconstrucción del tejido social.
En el marco del cuarto aniversario de este movimiento, los organizadores recordaron a las víctimas de la violencia, a las personas desaparecidas, a las familias afectadas, a los comerciantes que enfrentan la extorsión y a las comunidades impactadas por delitos ambientales, destacando la necesidad de redoblar esfuerzos para construir una sociedad más pacífica y solidaria.
El colectivo señaló que la violencia limita la participación social y debilita la vida comunitaria, por lo que consideró indispensable promover espacios de encuentro, diálogo y participación ciudadana. Asimismo, destacó que la construcción de la paz requiere atender a las víctimas, fortalecer las instituciones y generar oportunidades para las nuevas generaciones.
De igual manera, se hizo un llamado a impulsar una mayor participación de la sociedad en la vida pública y a exigir perfiles íntegros en los cargos de representación popular, con el objetivo de fortalecer las instituciones y establecer límites a la violencia y la delincuencia.
Entre las acciones contempladas para esta jornada se encuentra la colocación de listones o banderines blancos en viviendas, escuelas y centros de trabajo como símbolo de paz, reconciliación y esperanza. También se invitó a las iglesias del país a tocar las campanas este sábado a las 15:00 horas como un llamado colectivo a la construcción de la paz.
Asimismo, durante las celebraciones religiosas del domingo se propone colocar fotografías de personas desaparecidas en los altares, elevar oraciones por las familias buscadoras e involucrar a adolescentes y jóvenes en las actividades litúrgicas como un signo de acompañamiento y esperanza.
En Durango, diversos templos se sumarán a estas acciones, entre ellos la Catedral, donde el repique de campanas servirá como un acto simbólico de memoria hacia las víctimas de la violencia y un llamado a la unidad social.






