Trabajadores de la Escuela Secundaria “Manuel Altamirano” (ESIMA) determinaron suspender actividades y tomar las instalaciones del plantel, ante la falta de personal docente y administrativo, así como la ausencia de un director con nombramiento oficial. La medida fue acordada en asamblea, donde se contó con el quórum legal, informó el delegado sindical, Mario Alberto Flores Meza.
El representante sindical explicó que entre las principales demandas se encuentra la designación formal de un director que cuente con el nombramiento emitido por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), a fin de garantizar certeza en la conducción académica y administrativa del plantel. Actualmente, indicó, la institución opera con una dirección provisional.
Asimismo, señaló que persiste un déficit de personal en áreas administrativas y de prefectura, situación que ha complicado el funcionamiento interno de la escuela. Añadió que estaban previstas promociones para trabajadores con más de 30 años de antigüedad; sin embargo, acusó que sus derechos laborales, establecidos en la Ley General de Educación, no han sido respetados.
Flores Meza destacó que la ESIMA atiende a más de mil 700 alumnos, por lo que la falta de maestros y personal de apoyo impacta directamente en la prestación del servicio educativo. Precisó que el faltante de docentes corresponde principalmente a asignaturas de ciencias, educación física y ciencias sociales.
En cuanto a la cobertura de plazas, explicó que para el personal administrativo ya existe una propuesta elaborada de manera conjunta entre la parte sindical y la oficial; no obstante, aún no se autoriza el recurso necesario ni se otorga certeza laboral a los trabajadores involucrados. En el caso de los docentes, subrayó que se requiere la asignación presupuestal y el envío del personal correspondiente.
Finalmente, el dirigente sindical afirmó que la intención es que el paro tenga la menor duración posible para evitar afectaciones a la comunidad estudiantil. Señaló que existe disposición al diálogo y a la construcción de acuerdos, siempre que las autoridades educativas intervengan para atender las demandas planteadas.






