Luego de más de dos semanas de incertidumbre y desplazamiento provocado por la violencia en la región serrana de Tamazula, la mayoría de las familias que abandonaron la comunidad de El Durazno ya regresaron a sus hogares, acompañadas por elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal.
El caso cobró notoriedad desde el pasado 10 de mayo, cuando se reportó que varias familias fueron emboscadas mientras intentaban salir de la comunidad rumbo a la ciudad de Chihuahua, buscando refugio ante las condiciones de inseguridad que prevalecían en la zona. La situación generó preocupación entre habitantes y docentes, quienes incluso realizaron manifestaciones para exigir garantías de seguridad.
De acuerdo con información oficial, de las 275 personas pertenecientes a 18 familias que permanecían en Parral, Chihuahua, la mayoría ya retornó a sus comunidades de origen. Las autoridades detallaron que cada grupo fue escoltado hasta sus domicilios para garantizar un traslado seguro.
Tan solo el pasado sábado 23 de mayo fueron movilizadas 50 personas más, con lo que prácticamente se completó el regreso de las familias desplazadas. Los habitantes fueron distribuidos en localidades como La Cañada, El Tecuán, La Soledad, Tejabanes y El Durazno.
Asimismo, se informó que las actividades en la región se desarrollan nuevamente con normalidad, incluyendo el funcionamiento de los planteles educativos de nivel maternal, preescolar, primaria y secundaria. En total, operan 38 maestros que atienden a una matrícula de 386 alumnos.







