Anthony Hall, un hombre de 50 años de Huddersfield, Inglaterra, fue sentenciado después de conducir alrededor de 240 kilómetros por la autopista M6 mientras estaba bajo los efectos del alcohol, sin licencia y con ceguera registrada.
El viaje ocurrió durante la madrugada del 29 de junio, cuando tomó sin autorización el automóvil de su pareja y se dirigió hacia Escocia.
La policía lo detuvo cerca de Carlisle después de observar que el vehículo se desviaba entre carriles y hacia el acotamiento.
Ante las autoridades, Hall reconoció que había consumido alcohol antes de iniciar el recorrido y explicó que utilizó las luces traseras de un camión como referencia para avanzar, debido a que todavía podía distinguir algunos destellos. Durante el trayecto también se detuvo en una estación de servicio para cargar combustible.
Los registros de alcoholímetro marcaron 50 y posteriormente 46 microgramos de alcohol por cada 100 mililitros de aire, por encima del límite legal de 35 microgramos vigente en Inglaterra y Gales.
Hall se declaró culpable de conducción peligrosa, conducir bajo los efectos del alcohol, utilizar un vehículo sin autorización, conducir sin licencia y sin seguro.
El tribunal de magistrados de Kirklees le impuso una pena de 36 semanas de prisión, suspendida durante 18 meses, además de una prohibición para conducir durante un año, 90 días sin consumir alcohol y la obligación de participar en actividades de rehabilitación.
El tribunal también tomó en cuenta que no tenía antecedentes penales y que atravesaba problemas personales al momento de los hechos.






