Durante la reciente temporada de Semana Santa de 2026, la ocupación hotelera en Durango se ubicó en apenas un 45 por ciento, cifra que quedó por debajo de las expectativas del sector, que proyectaba alcanzar al menos un 70 por ciento.
El presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Durango, Jaime Mijares Salum, señaló que este resultado representa un retroceso frente a años anteriores, cuando incluso se lograron niveles superiores, derivado de estrategias de promoción turística y eventos culturales.
Explicó que, previo a la consolidación del Festival Ricardo Castro, esta temporada solía ser particularmente complicada para los prestadores de servicios, ya que la actividad económica disminuía considerablemente; sin embargo, con el paso del tiempo se logró revertir esa tendencia.
Detalló que en 2022 se alcanzó una ocupación cercana al 80 por ciento, mientras que en 2023 fue de aproximadamente 70 y en 2024 rondó el 65 por ciento, lo que generaba una expectativa promedio del 70 por ciento para este año. No obstante, pese a contar con reservaciones anticipadas y campañas de promoción en mercados clave, no se logró cumplir con la meta.
Entre los factores que incidieron en esta baja, el dirigente mencionó la falta de liquidez entre los turistas, la percepción de inseguridad a nivel nacional y modificaciones en los hábitos de viaje, lo que impactó directamente en la afluencia de visitantes durante este periodo.






