Durango garantiza abasto de suero antialacránico

La Secretaría de Salud de Durango (SSD) descartó problemas de abastecimiento de faboterápico antialacránico y confirmó que actualmente dispone de cerca de cuatro mil frascos, mientras se encuentra en proceso la adquisición de otras ocho mil dosis para reforzar las reservas durante la temporada de mayor incidencia.

Edgar Rodríguez Hernández, jefe del Departamento de Vectores y Zoonosis, explicó que la distribución del medicamento se realiza conforme al número de casos y a las solicitudes de hospitales, centros de salud y demás unidades médicas de la entidad.

Para atender a las comunidades más alejadas, particularmente en la región serrana, el antídoto también se mantiene disponible en casas de salud. Personal de las unidades móviles se encarga de realizar recorridos periódicos para abastecer estos puntos y facilitar una atención inmediata ante una picadura.

En la capital y otras regiones de Durango habita el Centruroides suffusus, una de las especies de alacrán con mayor toxicidad en México. Una picadura de este ejemplar puede ocasionar complicaciones severas si la persona afectada no recibe tratamiento oportuno.

En municipios de La Laguna y localidades que comprenden zonas de Guadalupe Victoria, Cuencamé, Peñón Blanco, Lerdo, Gómez Palacio y Mapimí, se ha identificado una especie considerada de menor toxicidad, referida por el especialista como “maritatus”. No obstante, también en estos lugares existe disponibilidad de faboterápico para responder ante posibles emergencias.

Respecto al consumo del medicamento, Rodríguez Hernández indicó que anualmente se utilizan entre 20 mil y 22 mil frascos en todo el estado. En lo que va de 2026 ya se han aplicado seis mil 238, debido al incremento de picaduras que caracteriza a esta época del año.

Durango capital concentra la mayor cantidad de atenciones, con cuatro mil 462 casos. Le siguen Mezquital, con 804; Nombre de Dios, 365; Poanas, 173; Súchil, 112; Canatlán, 55; Tamazula, 49; San Dimas, 31; Pueblo Nuevo, 30; Canelas, 28; Topia, ocho; Otáez, tres, y Santiago Papasquiaro, con un caso.

Ante el riesgo que representa el veneno, el responsable de Vectores y Zoonosis pidió a la población acudir de inmediato a una unidad médica después de una picadura y evitar minimizar el incidente, ya que los efectos pueden agravarse en un periodo de entre una y tres horas.

Entre las primeras manifestaciones de una intoxicación pueden aparecer salivación excesiva, alteraciones neurológicas y movimientos involuntarios de los ojos. En cuadros más severos pueden presentarse dificultad para respirar, taquicardia, elevación de la presión arterial e incluso choque.

Por esta razón, recomendó evitar remedios caseros y no automedicarse con analgésicos como paracetamol, ibuprofeno, naproxeno o ketorolaco, debido a que al disminuir el dolor podrían generar una falsa sensación de mejoría y retrasar la búsqueda de atención médica.

Finalmente, el funcionario informó que durante el año se han confirmado dos defunciones relacionadas con picaduras de alacrán, una en Súchil y otra en Topia, por lo que reiteró el llamado a solicitar atención médica lo más pronto posible ante cualquier caso.

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Redacción
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