Yolanda Pacheco, dirigente estatal de AMMJE, advierte que la falta de liquidez afecta la actividad comercial y obliga a las empresarias a priorizar la conservación de los empleos.
La actividad comercial en Durango enfrenta un periodo complicado, con disminuciones de entre 20 y 30 por ciento en las ventas de negocios locales. Yolanda Pacheco, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa (AMMJE), capítulo Durango, señaló que las dificultades económicas han comenzado a reflejarse en el funcionamiento y la estabilidad de distintos establecimientos.
Uno de los factores que presionan al sector empresarial es la falta de liquidez, situación que limita el movimiento económico y reduce la capacidad de los negocios para mantener sus niveles habituales de venta. La representante empresarial indicó que este escenario resulta especialmente visible en el Centro Histórico, donde también se ha observado el cierre de algunos establecimientos por diferentes circunstancias.
Pacheco expresó su preocupación por el deterioro de la actividad comercial en esta zona de la ciudad y consideró necesario fortalecer la colaboración entre empresarios para evitar que más negocios se vean afectados. Señaló que la intención del sector es unir esfuerzos para mantener vivo el Centro Histórico y preservar su importancia económica.
La disminución de clientes y el menor movimiento cotidiano son algunos de los signos que, de acuerdo con la dirigente, permiten dimensionar las dificultades que atraviesan los comercios. Este comportamiento mantiene bajo presión a las empresas, que deben encontrar alternativas para continuar operando en medio de un entorno económico adverso.
Frente a este panorama, las integrantes de AMMJE han dado prioridad a mantener sus plantillas laborales, conscientes de que la pérdida de empleos tiene consecuencias que van más allá de las empresas y repercute directamente en las familias y en el tejido social.
La dirigente destacó que las mujeres empresarias han procurado proteger a sus colaboradores, aun cuando deben enfrentar las dificultades que implica sostener sus negocios con menores ingresos. Reconoció que el sector continúa operando en condiciones complejas, pero subrayó la importancia de cuidar los equipos de trabajo y evitar, en la medida de lo posible, la pérdida de fuentes laborales.
Finalmente, Pacheco sostuvo que preservar los empleos es fundamental para mantener la estabilidad de las empresas y contribuir al bienestar de la población. Mientras persisten las complicaciones económicas, el reto para los negocios locales será mantener sus operaciones, recuperar el dinamismo de las ventas y evitar que la situación del Centro Histórico continúe deteriorándose.






