Más de 37 mil personas se encontraban sin trabajo en el estado; pese a una reducción en septiembre, la desocupación se mantuvo por encima del promedio nacional.
El mercado laboral de Durango registró su mayor nivel de desocupación en lo que va de 2026 durante agosto, cuando la tasa llegó a 4.1 por ciento, equivalente a 37 mil 105 personas sin empleo. Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), muestran un deterioro respecto al comportamiento observado en los primeros meses del año.
Aunque el indicador presentó una disminución en septiembre, al situarse en 3.1 por ciento, todavía había 30 mil 770 personas desocupadas. La diferencia respecto a agosto fue de seis mil 335 personas, lo que representa una reducción aproximada de 17.1 por ciento; sin embargo, esta variación no significa necesariamente que se haya generado el mismo número de puestos laborales, pues también influyen los cambios en la población económicamente activa.
Durante la primera mitad del año, Durango mantuvo niveles de desocupación inferiores a los registrados en julio y agosto. En enero, la tasa fue de 3.6 por ciento; en febrero descendió a 2.8 por ciento y en marzo repuntó a 3.3 por ciento. Posteriormente, el indicador bajó a 2.9 por ciento en abril, se ubicó en 2.8 por ciento durante mayo y cerró junio en 2.9 por ciento.
El panorama cambió al comenzar el tercer trimestre, cuando la tasa estatal aumentó a 3.9 por ciento en julio, con 35 mil 295 personas sin trabajo. Un mes después alcanzó el máximo anual de 4.1 por ciento, antes de retroceder a 3.1 por ciento en septiembre. Este comportamiento colocó al periodo julio-septiembre entre los de mayor presión sobre el empleo en la entidad.
En comparación con el conjunto del país, Durango presentó porcentajes de desocupación más elevados durante los tres meses del trimestre. Mientras la tasa nacional fue de 2.9 por ciento en julio, 3.0 por ciento en agosto y 2.8 por ciento en septiembre, en el estado los indicadores se ubicaron en 3.9, 4.1 y 3.1 por ciento, respectivamente.
Pese al descenso observado al cierre del periodo, la diferencia frente al promedio nacional evidencia que Durango enfrentó mayores niveles de desocupación durante esos meses. Agosto destacó como el punto más crítico del año, mientras que septiembre mostró una mejoría parcial que todavía no colocó al estado en los niveles registrados a escala nacional.
De acuerdo con la metodología de la ENOE, una persona se considera desocupada cuando no tiene trabajo durante el periodo de referencia, está disponible para incorporarse a una actividad laboral y busca empleo de manera activa. Esta definición permite distinguir a quienes buscan una oportunidad laboral de otros sectores de la población que no participan en el mercado de trabajo.
No obstante, la tasa de desocupación representa solamente una parte de la situación laboral, ya que no refleja por sí sola aspectos como los ingresos, la informalidad, la estabilidad contractual o la calidad de las plazas disponibles. Por ello, las cifras deben analizarse junto con otros indicadores para conocer con mayor amplitud las condiciones de empleo que enfrentan las familias duranguenses.






