Trabajadores del IMSS en Durango rechazan aumento salarial y exigen salida de su líder nacional

La inconformidad entre trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) continúa creciendo en Durango, donde integrantes de la disidencia sindical se sumaron a las protestas nacionales contra el incremento salarial pactado entre la dirigencia del gremio y el instituto. Los manifestantes consideran insuficiente el ajuste y lo califican como una “burla” ante la pérdida del poder adquisitivo de la base laboral.

Rocío Soto Alba, representante de los inconformes en la entidad, explicó que el aumento acordado al tabulador corresponde al cuatro por ciento, lo que representa aproximadamente 70 pesos diarios adicionales al salario base de un trabajador. A su juicio, esta cantidad no compensa el encarecimiento de los productos y servicios, mientras que los demás conceptos salariales tampoco resuelven el deterioro económico que enfrenta el personal.

Más allá de la inconformidad con el acuerdo económico, la disidencia exige la destitución del secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), al considerar que ha favorecido los intereses de la parte patronal por encima de las necesidades de sus representados. Soto Alba señaló que la salida del dirigente se ha convertido en una demanda central del movimiento.

Como primera alternativa, los inconformes esperan que el líder nacional presente su renuncia; sin embargo, ante la falta de señales en ese sentido, buscarán promover un Congreso Nacional Extraordinario para modificar el orden del día y someter a consideración su remoción. Si los mecanismos internos del sindicato no permiten avanzar, acudirán a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), con el respaldo de firmas de más del 33.3 por ciento de los agremiados a nivel nacional, de acuerdo con lo expuesto por la representante.

En el caso de Durango, las críticas también alcanzan al comité seccional, cuyo desempeño es cuestionado por los trabajadores inconformes. Soto Alba sostuvo que, desde su perspectiva, la representación local ha mantenido una postura cercana a la dirigencia nacional, en lugar de defender las demandas y condiciones laborales de quienes integran la base sindical en la entidad.

Como parte de las acciones para presionar a la dirigencia, los trabajadores anunciaron una mega marcha nacional para el próximo viernes 30 de octubre, en la que se prevé la participación de representantes de las 37 secciones sindicales del país. La movilización principal se realizará en la Ciudad de México, con la asistencia de un contingente duranguense, mientras que en la capital de Durango se llevarán a cabo manifestaciones para respaldar las exigencias del movimiento.

Finalmente, ante las dudas sobre posibles afectaciones a los servicios médicos, Soto Alba aseguró que las protestas se desarrollarán fuera de los horarios laborales, por lo que no se prevé la suspensión de consultas ni de la atención hospitalaria. Indicó que el personal mantendrá sus responsabilidades y cubrirá las guardias correspondientes, con el propósito de que las movilizaciones no perjudiquen a los derechohabientes.

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Redacción
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