Los operativos realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) han generado interrupciones en actividades relacionadas con la producción y procesamiento de carne en Texas, Oklahoma y Kansas, lo que según organizaciones ganaderas de esos estados han provocado la ausencia de trabajadores y con ello retrasos en el traslado de miles de cabezas de ganado hacia las plantas procesadoras.
La Asociación de Alimentadores de Ganado de Texas, la Asociación de Ganaderos de Oklahoma y la Asociación Ganadera de Kansas emitieron un comunicado conjunto en el que señalaron afectaciones en corrales de engorda, plantas procesadoras, empresas de alimentos y granos, instalaciones lecheras y centros de transporte vinculados con la industria.
Las organizaciones estimaron que los retrasos ya representan pérdidas de ingresos por millones de dólares para productores.
Scarlett Mabinger, vicepresidenta de comunicaciones de la Asociación Ganadera de Kansas, informó que integrantes de la organización han reportado un aumento en las ausencias de trabajadores en negocios del suroeste de Kansas después de que se incrementara la presencia de agentes federales de inmigración en comunidades de la zona.
En ciudades como Dodge City, Liberal y Garden City, algunas plantas procesadoras tuvieron que detener temporalmente actividades y regresar ganado a los corrales de engorda.
Las organizaciones también señalaron que el temor generado por las operaciones migratorias no solo afecta a personas que podrían encontrarse en situación migratoria irregular. Según los grupos ganaderos, trabajadores con documentación en regla también han dejado de acudir a sus empleos ante el temor de ser detenidos o deportados.
Esa situación ha reducido la disponibilidad de personal en distintas etapas de la cadena de producción de carne.
Las afectaciones se presentan mientras el precio de la carne de res en Estados Unidos se mantiene en niveles elevados.
La carne molida alcanzó 6.92 dólares por libra en agosto, equivalente a cerca de medio kilogramo, mientras las organizaciones del sector advirtieron que las interrupciones en el procesamiento y transporte podrían generar nuevas presiones sobre los precios.
También existen otros factores que han afectado el mercado, entre ellos el tamaño reducido del hato ganadero y los costos de producción.
El Departamento de Seguridad Nacional confirmó la presencia de agentes federales en Kansas, pero sostuvo que no se están realizando operativos en centros de trabajo.
El secretario de esa dependencia, Markwayne Mullin, afirmó que las acciones de ICE están dirigidas contra personas con antecedentes criminales y órdenes finales de deportación.
Las organizaciones ganaderas, por su parte, han solicitado que las acciones de las autoridades eviten interrupciones en la fuerza laboral y en el funcionamiento de la cadena de suministro.






