Restaurantes de Durango resienten alza de costos

El incremento sostenido en los precios de productos básicos comenzó a reflejarse en el sector restaurantero de Durango, donde algunos establecimientos se vieron obligados a ajustar el costo de sus menús, mientras que otros no lograron mantener sus operaciones y optaron por cerrar.

Jorge Luján, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Durango, señaló que los negocios han buscado durante varios meses absorber los aumentos para evitar trasladarlos directamente a los consumidores.

Explicó que entre las alternativas utilizadas para mantener la clientela se encuentran promociones, descuentos y paquetes especiales, debido a que modificar los precios de los platillos representa un impacto tanto para los comensales como para los propios establecimientos.

Sin embargo, el comportamiento de los precios de la canasta básica ha obligado a algunos restaurantes a modificar sus estrategias. De acuerdo con el dirigente empresarial, varios negocios comenzaron recientemente a actualizar sus cartas ante el encarecimiento de insumos indispensables para su operación.

En términos generales, los ajustes aplicados a los menús rondan el 10 por ciento, aunque el incremento puede variar dependiendo de los productos utilizados y de las condiciones particulares de cada establecimiento.

Pese al escenario económico, la mayoría de los restaurantes afiliados a la Canirac continúa en funcionamiento. Luján detalló que de los 170 propietarios que integran actualmente la organización, son pocos los que han tenido que bajar la cortina durante los últimos meses.

De acuerdo con el balance del organismo empresarial, en el último año se han contabilizado cuatro cierres, cifra que contrasta con la incorporación de aproximadamente 45 nuevos restaurantes al sector. A esta dinámica se sumará próximamente una nueva delegación en Lerdo, donde actualmente se trabaja con alrededor de 22 establecimientos.

El panorama, sin embargo, podría complicarse durante septiembre, periodo en el que tradicionalmente disminuye el consumo en los restaurantes. Ante esta previsión, el sector ya analiza promociones y diferentes estrategias comerciales para incentivar la llegada de clientes y reducir el impacto de la temporada de menor actividad.

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Redacción
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