Con el objetivo de fortalecer la atención y garantizar condiciones más seguras para las personas en proceso de recuperación, en el Congreso de Durango fue presentada una iniciativa de reforma a la Ley de Salud del Estado que busca reforzar la regulación, supervisión y funcionamiento de los centros de tratamiento y rehabilitación de adicciones.
La propuesta legislativa fue impulsada por la diputada local Nadia Milán Ramírez, presidenta de la Comisión de Salud Pública, quien planteó una serie de modificaciones encaminadas a consolidar mecanismos de coordinación institucional, mejorar la infraestructura de estos espacios y establecer protocolos de actuación que protejan tanto a usuarios como al personal que labora en ellos.
En su exposición, la legisladora destacó que las adicciones continúan representando uno de los principales retos para el sistema de salud pública debido a las consecuencias que generan en los entornos familiar, social, económico y personal. Asimismo, señaló que en Durango el consumo de drogas alcanza una incidencia de 2.8 por ciento entre adolescentes de 12 a 17 años, mientras que en el grupo de 18 a 34 años asciende a 10.3 por ciento, cifra superior al promedio nacional de 7.5 por ciento.
Como parte de las medidas contempladas, la iniciativa propone fortalecer los procesos de capacitación del personal especializado e implementar acciones preventivas y de respuesta ante situaciones de riesgo dentro de los centros de rehabilitación, con el propósito de elevar la calidad de los servicios y mejorar la atención brindada a quienes enfrentan problemas de adicción.
Durante la presentación del proyecto también se subrayó la necesidad de reforzar la supervisión de estos establecimientos, luego de que en diversas entidades del país se han registrado incidentes como incendios, riñas, accidentes y otros acontecimientos que han evidenciado áreas de oportunidad en materia de regulación y seguridad.
De concretarse las reformas, Durango contaría con herramientas legales más sólidas para supervisar la operación de los centros de tratamiento, fortalecer los estándares de atención y garantizar espacios más seguros para las personas que buscan rehabilitarse de alguna adicción.






