La Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD) encendió las alertas ante el presunto ingreso y comercialización de carne contaminada en la entidad, producto que —aseguran— proviene principalmente del Estado de México y Querétaro, además de carne de animales muertos por enfermedades en establos de la Región Lagunera.
De acuerdo con Rogelio Soto Ochoa, presidente de la UGRD, desde febrero de 2026 se han detectado cargamentos de carne de dudosa procedencia, incluyendo productos contaminados con clembuterol, situación que representa un riesgo directo para la salud pública y para el sector ganadero formal.
El dirigente explicó que recientemente también se identificó la llamada “carne de bachán”, término coloquial utilizado para referirse a carne obtenida de vacas que mueren en establos por causas como tuberculosis, estrés u otras enfermedades, animales que no son aptos para el consumo humano.
Soto Ochoa afirmó que existe certeza entre los productores de que este tipo de carne ya circula en el mercado duranguense, principalmente proveniente de establos ubicados en la Región Lagunera, por lo que urgió a las autoridades sanitarias a intervenir de inmediato.
Ante esta problemática, la UGRD solicitó a la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) reforzar las inspecciones en carnicerías y puntos de distribución, ya que, señaló, únicamente las autoridades tienen facultades para verificar la procedencia y certificación sanitaria de los productos cárnicos.
El líder ganadero sostuvo que los productores han realizado denuncias públicas constantes, pero insistió en que corresponde a las instancias competentes efectuar revisiones y aplicar sanciones a quienes no puedan acreditar el origen legal y sanitario de la carne que comercializan.
Asimismo, indicó que la situación ya fue reportada formalmente y que ahora las autoridades deben actuar para impedir la entrada y venta de productos que podrían poner en riesgo a la población.
Finalmente, Rogelio Soto Ochoa pidió que las revisiones sanitarias no solo se enfoquen en carne de res, sino también en productos derivados de cerdo y pollo, con el objetivo de garantizar que los alimentos comercializados en Durango cumplan con las normas de sanidad y seguridad para el consumo humano.






