La plaga del gusano descortezador continúa generando severas afectaciones en la sierra de Durango, principalmente en los municipios de Pueblo Nuevo y San Dimas, donde productores y especialistas alertan que los retrasos burocráticos complican las acciones de contención.
El secretario del Colegio de Forestales en Durango, Ramón Silva Flores, señaló que el aprovechamiento del arbolado verde enfrenta una creciente afectación debido al avance del insecto, especialmente en zonas con alta presencia de pino.
Explicó que las recientes condiciones climáticas tampoco han favorecido el control sanitario, lo que ha permitido que la plaga se expanda con mayor rapidez en distintas áreas boscosas de la entidad.
Ante este escenario, indicó que las labores forestales han tenido que modificarse para priorizar el saneamiento de árboles dañados antes que el aprovechamiento normal de madera, con el objetivo de evitar una propagación mayor.
El especialista detalló que los tratamientos fitosanitarios establecidos por la Comisión Nacional Forestal obligan, en muchos casos, al derribo de árboles afectados, situación que reduce las existencias reales de madera y genera pérdidas económicas para productores forestales.
Silva Flores explicó que antes de intervenir las zonas dañadas es necesario elaborar informes técnicos sanitarios que posteriormente deben ser revisados y autorizados por las dependencias federales competentes, proceso que puede tardar hasta dos meses.
Dependiendo de la evaluación oficial, las medidas aplicadas incluyen derribo de árboles, descortezado con productos químicos o incluso la quema del material contaminado. Aunque en algunos casos parte de la madera puede recuperarse comercialmente, en otros las pérdidas son totales.
El representante del sector forestal advirtió que la situación podría agravarse debido a que especialistas han detectado cambios en los ciclos biológicos del insecto, mientras que los retrasos en permisos impiden actuar con rapidez. Señaló que un brote inicial de 100 árboles puede triplicarse en pocas semanas si no se atiende de inmediato.






