El personal de salud del Hospital Integral de La Guajolota advirtió la posibilidad de cerrar temporalmente la unidad médica, pese a que autoridades estatales acudieron a la comunidad para atender las demandas planteadas por los habitantes, quienes mantienen un plantón desde hace varias semanas.
Tras el compromiso asumido por la presidenta del DIF Estatal, Marisol Rosso Rivera, de enviar a funcionarios de alto nivel para revisar la situación del hospital, el 11 de noviembre acudió el secretario de Salud de Durango, Moisés Nájera Torres, acompañado de directivos y personal operativo. Sin embargo, el encuentro no derivó en acuerdos y, por el contrario, surgió la amenaza de suspender el funcionamiento del nosocomio.
Según los testimonios de los habitantes que participan en la manifestación, el personal de salud, en donde están incluidas enfermeras y médicos de guardia, afirmó que, si se concreta el cambio en la dirección del hospital, ellos también se retirarían de sus funciones, situación que podría provocar el cierre del lugar.
Para la comunidad, la salida del personal no representa un obstáculo, ya que desde hace meses han solicitado la renovación tanto de la administración como de algunos trabajadores que, aseguran, no brindan una atención digna ni respetuosa. Incluso, denunciaron episodios de burla y mal trato hacia los pacientes.
Durante el diálogo, los habitantes reiteraron sus exigencias: mejoras urgentes en la infraestructura, ampliación de horarios, fortalecimiento del servicio y la garantía de que el hospital permanezca operando. Las autoridades plantearon llevar el tema a una nueva mesa de trabajo con instancias estatales y municipales; no obstante, los manifestantes rechazaron esta alternativa, argumentando que han agotado la vía del diálogo sin obtener soluciones concretas.
La comunidad enfatizó que ellos no han limitado el acceso a la atención, sino que es el propio personal del hospital quien ha decidido no brindar servicio. Informaron que mantendrán el plantón hasta recibir una respuesta definitiva y solicitaron la solidaridad y empatía de la sociedad ante esta problemática que afecta directamente su derecho a la salud.






